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miércoles, 1 de marzo de 2017

Orígenes de su nombre

El nombre de esta zona arqueológica Ocoyoacac se debe a su cercanía con esta población. También es conocido localmente con los nombres de Tlalcozpan y Los Dorantes. La palabra Ocoyoacac significa “donde principian los ocotes o pinos.”


Importancia

La región del Valle de Toluca fue idónea para el establecimiento de zonas habitacionales; el variado entorno ofrecía un ambiente ideal para la subsistencia. 

La planicie aluvial les dotó de recursos lacustres y de tierras fértiles; el de lomeríos, de terrenos aptos para los cultivos de maíz, calabaza y fríjol, y el de la zona boscosa, de espacios para practicar la caza, la recolección de frutos y la obtención de madera; es decir, estuvieron dotados de todo lo necesario para sustentar su economía. 

Historia del Sitio

Ocoyoacac fue un centro cívico – ceremonial que se desarrolló aproximadamente entre los años 450 y 650 de nuestra era, y su breve ocupación se ubica hacia finales del periodo Clásico en la cronología de Mesoamérica.  Por medio de las exploraciones arqueológicas se ha observado que, en este periodo, creció el número de los asentamientos habitacionales en el valle de Toluca, en donde existían poblaciones de grupos agricultores, posiblemente, de origen otomí suriano.  Entre ellos destaca, por su extensión, el sitio de Ocoyoacac, ya que en este lugar se concentró una alta densidad en cuanto a la población.


En los cuartos, pasillos, drenajes y tlecuiles de la zona habitacional ya explorada se han recuperado vestigios de ollas, cazuelas, instrumentos de molienda, metates y manos, y de corte, navajas y cuchillos así como entierros humanos acompañados de vasijas, generalmente colocados dentro de los cuartos. Todos estos elementos indican que se trataba de unidades domésticas, es decir, de espacios de residencia, producción y consumo habitados por campesinos, artesanos, comerciantes y miembros de la clase dirigente.
Durante el tiempo de apogeo de Ocoyoacac, la ciudad de Teotihuacan se desempeñaba como centro rector de Mesoamérica.  Desde aquel lugar se expandían las ideas, las modas y se controlaban rutas de comercio a través de pequeños centros satélites. El producto principal de comercio fue la obsidiana, roca de origen volcánico. La influencia de Teotihuacan en Ocoyoacac se observa en el estilo y el diseño que adquirieron de la metrópoli teotihuacana. 


Recorrido

El conjunto arquitectónico está formado por áreas de cuartos muy sencillos con muros de piedra pegada con lodo. Al parecer se trataba de una pequeña comunidad de agricultores y, tal vez, fue uno de los sitios de paso entre las rutas de intercambio y tributo que había entre la Cuenca de México y el Valle de Toluca. Las evidencias podrían indicar que después del colapso del estado teotihuacano el sitio fue abandonado súbitamente. 
En el área de recorrido se pueden apreciar cuartos sencillos y dos recintos que sobresalen por su altura:

Recinto 1

Se ubica en el extremo oriente del conjunto. Se caracteriza porque es el edificio de mayor dimensión. Fue construido con piedra toscamente trabajada sobre una plataforma en la que se observan huellas de una escalinata que permitía el acceso al recinto.  El aposento se compone de dos secciones, en la primera se encuentra una pequeña antecámara, los muros divisorios entre ésta y el recinto son más angostos que los muros exteriores.

Recinto 2 

Se trata de otro recinto habitado de forma rectangular: 

El elemento más significativo de ésta unidad es el muro sur de la fachada que presenta, como sistema constructivo, talud – tablero, elemento arquitectónico típico de las construcciones teotihuacanas que consisten en la superposición de un muro recto (tablero) sobre otro inclinado (talud). 

En este recinto se observan dos secciones, la primera corresponde a la antecámara y la segunda al recinto.

Recinto 3

Tiene características semejantes al recinto 1. También fue construido sobre una plataforma con acceso por el poniente. En este edificio la escalinata conduce directamente hacia el recinto, es decir que no existe una antecámara.

Al frente de dicha estructura se encuentra un conjunto de tres cuartos, dos de ellos de planta cuadrada y otro de planta cuadrangular de mayores dimensiones. 

Horario 

Lunes a viernes de 10 a 17 horas. 

Contactos

Centro  INAH  Estado  de  México
Correo electrónico: cinah_edomex@inah.gob.mx 

Jefa del Depto. de Promoción y Difusión del CINAHEM
Lic. Yessica Krupskaya Zamora Luna
Correo electrónico: yessica_krupskaya@inah.gob.mx 

Teléfonos: (01) (722) 215 – 7080 / (01) (722) 215 – 8569 / (01) (722) 213 – 9581. Ext: 198031. 

Dirección del Centro INAH Estado de México

Calle José Vicente Villada núm. 107, Col. Centro, Toluca de Lerdo, Estado de México. 

Importancia

Acatitlán, cuyo nombre significa “Entre las Cañas”, formó parte de los numerosos centros ceremoniales dependientes de Tenochtitlan que existieron alrededor de los lagos, sin duda estuvo ligado a Tenayuca, “Lugar Amurallado”, que fue la capital Chichimeca.


Descripción del sitio

La Zona Arqueológica Santa Cecilia Acatitlán cuenta con un museo de sitio llamado Eusebio Dávalos en el que se exhiben piezas arqueológicas representativas del lugar.

Servicios disponibles en la Zona Arqueológica Santa Cecilia Acatitlán

Taquilla, sanitarios, guardarropa y visitas guiadas previa cita con el Centro INAH Estado de México.

Acceso

Para llegar a la zona arqueológica se toma el eje central Lázaro Cárdenas hasta donde termina, para seguir por el antiguo camino a Santa Cecilia hasta la zona arqueológica.

Horario

Martes  a domingo de 10 a 17 horas.

Costo de acceso

Entrada general: 50 pesos.

Contacto

Arqueólogo Responsable de la Zona Arqueológica Santa Cecilia Acatitlán
Arqlgo. Francisco Osorio Dávila

Correos  electrónicos: cinah_edomex@inah.gob.mx  /  jorge_valencia@inah.gob.mx

Teléfonos: 01 (722) 215 – 7080 / 01 (722) 215 – 8569 / 01 (722) 213 – 9581. Ext. 198031.

Importancia Cultural

Depósito paleontológico, cuya densidad en términos de elementos recuperados lo hace uno de los depósitos más ricos de fauna del pleistoceno final y del holoceno temprano excavados hasta hoy en todo el continente americano. A partir de estudios de C14 se derivó una fecha promedio que ubica alrededor del año 11188 (+-76 ap.) al depósito paleontológico de Tocuila. Resultados de datación directa en hueso de mamut obtenido del mismo depósito y procesado por AMS arrojo la fecha 11200 (+-80) ap., lo que se traduce como aproximadamente 9250 años a. C. Cabe señalar que entre los, aproximadamente, mil segmentos y fragmentos óseos que han sido recuperados, se cuentan 10 elementos que se distinguen de los demás por la morfología de sus fracturas, mismas que indican que fueron sometidos a un proceso de talla con la intención de producir artefactos simples. Los huesos modificados hallados en el sitio paleontológico de Tocuila, constituyen una de las primeras evidencias de tecnología en hueso pleistocénica para las planicies mexicanas.


Acceso: La zona arqueológica Tocuila se encuentra a aproximadamente 2.7 kilómetros al norte de Texcoco de Mora. El museo de Tocuila se encuentra en la calle 16 de Septiembre a 80 metros al sur de la plaza y del edificio Delegacional de Tocuila.

Horario: Cerrada temporalmente a la visita 

Contacto: Centro INAH México 01 (722) 2 15 70 80 y 2 15 85 69

cinah_edomex@inah.gob.mx          

Importancia

La zona arqueológica se localiza al oriente de México, se encuentra al pie del  cerro Tlapacoya, en la ribera de lo que fue el lago de Chalco, su nombre significa “Lugar donde se Lava”, su importancia radica en que es una clara muestra del periodo Preclásico o Formativo.

Acceso

Se llega a la Zona Arqueológica Tlapacoya por la carretera libre México - Puebla y en Ayotla se toma la desviación hacia Tlapacoya.

Servicio disponible en la Zona Arquelógica Tlapacoya

Visitas guiadas previa cita con el Centro INAH Estado de México.
Horario

Martes  a domingo de 10 a 17 horas.
Costo de acceso

Entrada general: 40 pesos.

Contacto

Arqueólogo Responsable de la Zona Arqueológica Tlapacoya
Arqlga. Olivia Torres Cabello.
Teléfonos: 01 (722) 215 – 7080 / 01 (722) 215 – 8569 /  01 (722) 213 – 9581. Ext. 198031.

Importancia

Tradicionalmente la zona arqueológica es conocida como los baños de Nezahualcóyotl. El nombre significa “El Pequeño Texcoco”, aunque por la terminación “tzin” indicaría respeto, afecto; de acuerdo al uso en náhuatl señalaría que se trata de un lugar hermoso y apreciado.

Acceso

Se llega al sitio arqueológico por la carretera México-Texcoco, tomando la desviación hacia Molino de Flores hasta cualquiera de esos poblados, desde donde se asciende a la Zona Arqueológica Tetzcotzinco.

Servicio disponible en la Zona Arqueológica Tetzcotzinco
Visitas guiadas previa cita con el Centro INAH Estado de México.
Horario

Martes  a domingo de 10 a 17 horas.
Contacto

Arqueólogo Responsable de la Zona Arqueológica Tetzcotzinco

Arqlgo. Fernando Guerrero Villagómez

Teléfonos: 01 (722) 215 – 7080 / 01 (722)215 – 8569 / 01 (722) 213 – 9581. Ext. 198031.  


Orígenes de su nombre

(náhuatl: Teōtihuácān, «Lugar donde fueron hechos los dioses; ciudad de los dioses») es el nombre que se da a la que fue una de las mayores ciudades de Mesoamérica durante la época prehispánica.
El topónimo es de origen náhuatl y fue empleado por los mexicas, pero se desconoce el nombre que le daban sus habitantes.

Importancia

La Ciudad Prehispánica de Teotihuacan fue uno de los centros urbanos más grandes del mundo antiguo, que llegó a concentrar una población mayor a los 100,000 habitantes en su momento de máximo esplendor.  Situada en un valle rico en recursos naturales, Teotihuacan fue la sede del poder de una de las sociedades mesoamericanas más influyentes en los ámbitos político, económico, comercial, religioso y cultural, cuyos rasgos marcaron permanentemente a los pueblos del altiplano mexicano, traspasando el tiempo y llegando hasta nosotros con la misma fuerza y grandeza con que sus constructores la planearon.

La evidencia arqueológica descubierta en el Valle de Teotihuacan revela que durante el período Clásico se desarrolló una de las sociedades urbanas más complejas de toda Mesoamérica, así como que dicha sociedad estuvo altamente estratificada, ampliamente especializada y conformada por diversos grupos étnicos. Elementos distintivos del desarrollo cultural de la sociedad teotihuacana durante el Clásico, han sido identificados en lugares diversos del resto de Mesoamérica, incluyendo otros importantes sitios urbanos como Monte Albán, Cerro de las Mesas, Matacapan, Tikal y Kaminaljuyú.

Para los pueblos que precedieron a Teotihuacan, este  sitio tuvo un significado preponderantemente sagrado. Varias fuentes históricas señalan que los aztecas y sus gobernantes llegaron a estas ruinas para orar y celebrar ritos. Posteriormente Teotihuacan fue punto de referencia desde el comienzo de la ocupación española; y en la actualidad es reconocida como uno de los testimonios más sobresalientes del urbanismo antiguo y el desarrollo estatal, por lo que es objeto de interés para investigadores de México y el mundo, que a través de distintas disciplinas científicas continúan explorando su complejidad.

Los vestigios arqueológicos de la antigua ciudad son visitados cada año por miles de personas, haciendo del sitio uno de los mayores polos de atracción turística del país.

El reconocimiento del sitio como patrimonio cultural es universal, pues desde 1987 forma parte de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. 

Historia del sitio  

Teotihuacan es el sitio más explorado de Mesoamérica, ya que los primeros trabajos con fines de investigación datan del siglo XVIII, cuando Don Carlos de Sigüenza y Góngora exploró el edificio adosado a la Pirámide de la Luna. A finales del siglo XIX, bajo la figura de la Inspección General de Monumentos de la República, Don Leopoldo Batres y Huerta realiza exploraciones en diversos edificios aledaños a la Calzada de los Muertos, descubriendo murales y esculturas, y en 1905 emprendió trabajos en la Pirámide del Sol, bajo los auspicios del gobierno de Porfirio Díaz, para la conmemoración del Primer Centenario de la Independencia del país, impulsando el desarrollo de las disciplinas antropológicas.  A partir de la intervención de la Pirámide del Sol se adquirieron terrenos  por parte del gobierno federal para la apertura oficial de la primera zona arqueológica y museo de sitio de México. 

Posteriormente el desarrollo de los trabajos de la Dirección de Antropología bajo el liderazgo de Manuel Gamio en 1917, representa una de las experiencias más enriquecedoras en el trabajo social, la investigación arqueológica y el impulso para el progreso regional, que reflejó el ímpetu pos revolucionario que daría forma a muchas de las instituciones aún vigentes en el Estado contemporáneo mexicano. 

En este sitio arqueológico se han desarrollado 2 de los proyectos de investigación más grandes en la historia de México: el Proyecto “Teotihuacan 1962-1964” y el proyecto “Teotihuacan 1980-1982”, además de uno de los megaproyectos planteados durante la década de los años noventa por el gobierno federal, conocido como “Teotihuacan 1992-1994”. La investigación en el sitio es permanente  e interdisciplinaria, pues prácticamente todas las disciplinas antropológicas encuentran temas de trabajo en el sitio, el cual es objeto de estudio tanto por instituciones académicas nacionales como internacionales.

Teotihuacan se ha convertido en un estandarte para los mexicanos en la defensa y resguardo del Patrimonio Cultural Nacional, su monumento principal, la Pirámide del Sol, es un icono de la identidad nacional, sobre todo como un elemento relevante del pasado prehispánico. Los restos arqueológicos de la antigua ciudad del Clásico en Teotihuacan, representan a México en el ámbito internacional, ya que fue el primer sitio de nuestro país declarado tesoro del Patrimonio Mundial, por la UNESCO en 1987.

Descripción del sitio 

El área abierta a la visita pública tiene una extensión de 264 hectareas,  donde se concentran los principales complejos de edificios monumentales, como La Ciudadela y el Templo de la Serpiente Emplumada, la Calzada de los Muertos y los conjuntos residenciales que la flanquean, las Pirámides del Sol y la Luna, el Palacio de Quetzalpapálotl y 4 conjuntos departamentales con importantes ejemplos de pintura mural, como son Tetitla, Atetelco, Tepantitla y La Ventilla, además de otros 2 conjuntos de corte habitacional denominados Yayahuala y Zacuala. 

La Zona arqueológica cuenta con dos museos especializados: el de la Cultura Teotihuacana y el Museo de Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”, así como una sala de exposiciones temporales ubicada en el edificio conocido como “ex-museo”. Otras áreas en las que se exponen piezas arqueológicas son el Jardín Escultórico y el jardín al sur del Río San Juan; además se cuenta con un jardín botánico de la flora tradicional, un teatro al aire libre y el edificio sede del centro de Estudios Teotihuacanos.   

La entrada a la zona puede realizarse por 5 puertas, distribuidas e interconectadas por un camino periférico empedrado que circunda el área monumental,  además hay caminos vecinales que la comunican con los conjuntos habitacionales mencionados.


Rutas de Visita

Por las dimensiones de la Zona Arqueológica resulta muy difícil disfrutar de toda su oferta cultural en una sola visita,  sin embargo existen rutas diseñadas para aprovechar al máximo los recorridos, dependiendo de los intereses particulares de cada visitante. De esta forma actualmente contamos con las siguientes propuestas:

Ruta Monumental: Inicia en la Puerta 1 y finaliza en la Puerta 3

Duración aproximada de 2 horas.

Recorrido a través de la Calzada de los Muertos, eje principal de toda la ciudad prehispánica. La ruta de visita recorre el área central de la ciudad y sus principales complejos arquitectónicos monumentales, como son La Ciudadela, el Gran Conjunto, el Complejo Calle de los Muertos con sus ejemplos más notables: Edificios Superpuestos, Plaza Oeste y Grupo Vikking; posteriormente pasa por el Complejo arquitectónico Pirámide del Sol y remata en la gran Plaza de la Luna. 

Ruta de la Pintura Mural: Inicia en el Museo de Murales Teotihuacanos (Puerta 3 A) y finaliza en el Conjunto Arquitectónico Tepantitla (Puerta 4)

Duración aproximada de 1:45 horas.


Recorrido trazado para conocer las expresiones plásticas de los antiguos teotihuacanos que quedaron plasmadas en los muros de la ciudad.  El Museo de Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente” cuenta con uno de los acervos más importantes de pintura mural prehispánica; en él es posible apreciar las técnicas, materiales y temáticas referentes a esta expresión artística. Posteriormente se recorrerán áreas de gran importancia en los que se conservan murales en su sitio original, como es el Conjunto arquitectónico “Jaguares” y el edificio conocido como “Quetzalpapálotl”. La ruta se dirige posteriormente hacia el gran “Mural del Puma”, localizado en la parte norte de la Calzada de los Muertos y finaliza en el conjunto arquitectónico Tepantitla, en donde se puede apreciar uno de los murales más completos y espléndidos de la cultura teotihuacana, conocido como el Tlalocan, así como otros murales de importancia para el estudio de esta antigua sociedad.

En un recorrido más general no debes dejar de visitar el Museo de la Cultura Teotihuacana, localizado muy cerca la Puerta 5, en la que además de poder apreciar la exposición permanente podrás ver los últimos avances en la investigación arqueológica del sitio, a través de su exposición temporal en el vestíbulo principal. 

Este museo se acompaña de un jardín escultórico y un jardín botánico de la flora tradicional del valle de Teotihuacan, además cuenta con una zona para convivencia en la que puedes refrescarte, descansar y tomar un refrigerio.

Otra importante sala de exposiciones temporales se localiza en el edificio conocido como “Ex-Museo”, ubicado en las inmediaciones de la Puerta 1, en la que constantemente se presentan muestras de los nuevos hallazgos arqueológicos.

Un recorrido muy interesante es el de los conjuntos habitacionales que se encuentran fuera de la Zona Arqueológica y en los que se conservan ejemplos muy notables e interesantes de pintura mural, se trata de los conjuntos conocidos como Tetitla y Atetelco, localizados en el Barrio de la Purificación del municipio de Teotihuacan. A ellos puedes llegar por el camino que parte del periférico empedrado hacia el poniente, entre las puertas 1 y 2, pasando el río San Juan (existe señalización que te guía hasta estos lugares).

Dichos conjuntos habitacionales son una muestra clara del tipo de arquitectura civil que conformaba la ciudad, pues en ellos podrás ver las habitaciones, patios, pasillos y calles que dieron forma a la trama urbana.

Servicios disponibles en la Zona Arqueológica de Teotihuacan

La Zona arqueológica cuenta con dos museos especializados: el de la Cultura Teotihuacana y el Museo de Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”, así como una sala de exposiciones temporales ubicada en el edificio conocido como “ex-museo”. Otras áreas en las que se exponen piezas arqueológicas son el Jardín Escultórico y el jardín al sur del Río San Juan; además se cuenta con un jardín botánico de la flora tradicional, un teatro al aire libre y el edificio sede del centro de Estudios Teotihuacanos.   

La entrada a la zona puede realizarse por 5 puertas, distribuidas e interconectadas por un camino periférico empedrado que circunda el área monumental,  además hay caminos vecinales que la comunican con los conjuntos habitacionales mencionados. Todas las entradas cuentan con taquilla para el cobro del acceso, módulo de revisión de boletos y estacionamiento; de la misma forma en las entradas 1,2, 3 y 5 hay módulos de servicios sanitarios.

Las puertas 2, 3 y 5 cuentan con cajones de estacionamiento para personas con capacidades diferentes, mientras que en la puerta 3 existen rampas y andadores que permiten el acceso a los vestigios arqueológicos a personas en sillas de ruedas o con dificultades motrices.

En la Puerta 5, muy cerca del Museo de la Cultura Teotihuacana usted podrá encontrar una librería del INAH, con publicaciones acerca de Teotihuacan, mapas y guías turísticas en diversos idiomas.

Todas las Puertas cuentan con áreas comerciales en las que se ofrecen artesanías típicas de la región y otros souvenirs.  También se cuenta con servicio de vistas guiadas y talleres culturales a cargo del personal de servicios educativos de la zona. Las visitas guiadas son gratuitas y pueden ser reservadas en el Departamento de Museos y Servicios Educativos de la Zona Arqueológica, así como solicitarse en la ventanilla ubicada en el pasillo principal del Ex Museo de sitio.  Es importante mencionar que únicamente en caso de no contar con visitas guiadas agendadas se podrá proporcionar el servicio directamente de ventanilla.

Además contamos con el programa “Domingos familiares”, dirigido a grupos no mayores de 15 personas, tanto niños como adultos, a quienes se les proporciona un recorrido guiado con una duración aproximada de una hora, de forma gratuita.

Los talleres generalmente están dirigidos a una temática en particular, de acuerdo con las exposiciones temporales vigentes, así como a fechas y/o conmemoraciones de interés nacional relacionados con el patrimonio cultural de la zona arqueológica. Los talleres requieren de reservación.

Informes y reservaciones:

Museo de Murales Teotihuacanos “Beatriz de la Fuente”
Puerta 3 A de la Zona Arqueológica de Teotihuacan
Correo electrónico: teotihuacanvisitasguiadas@inah.gob.mx
Teléfono: 01(594) 958 – 2081.

Recomendaciones

La Zona de Monumentos Arqueológicos de Teotihuacan tiene  una gran importancia para la cultura, la identidad y la historia de nuestro país y de la humanidad. Ayudanos a proteger este legado cultural atendiendo las siguientes recomendaciones:  

No tocar las piezas exhibidas en los museos, así como las pinturas y esculturas exhibidas en la zona.

No usar flash en las áreas con pintura mural, ni al interior de los museos.

No invadir áreas de restricción 

Está prohibido ingresar con mascotas, grabadoras, bebidas alcohólicas o estupefacientes y armas de todo tipo.

No ingresar con alimentos y bebidas a los museos.

Acatar las indicaciones del personal de la Zona Arqueológica. 

Para garantizar su seguridad queda prohibido a los grupos escolares  subir a las Pirámides del Sol y La Luna.

Acceso 

Desde la Ciudad de México se puede llegar a través de la autopista México-Pachuca, saliendo por la Av. Insurgentes norte, hasta entroncar con la autopista Ecatepec-Pirámides. También hay acceso desde las autopistas México-Tuxpan y Arco Norte, además de la carretera libre México-Teotihuacan.

Horario

Lunes  a domingo de 9 a 17 horas. 

Cobro de acceso: 70 pesos

Costo de estacionamiento

Autos: 45 pesos.

Camioneta Van: 80 pesos.

Autobuses: 160 pesos.

Permiso para cámara de video: 45 pesos.  Además para equipo fotográfico, de video profesional, así como tripié, realizar su trámite de autorización en la Ciudad de México. 

Sitio web y redes sociales

Correos electrónicos:  teotihuacanvisitasguiadas@inah.gob.mx  / teotihuacanmuseos@inah.gob.mx
Facebook de Museos de Teotihuacan: http://www.facebook.com/home.php#!/pages/Museos-de-Teotihuac%C3%A1n/352895324725884

Blog: http://museosdeteotihuacan.blogspot.com/

Contactos

Director de la Zona Arqueológica de Teotihuacan
Lic. Martín del Castillo Castillo 
Correo electrónico: martin_delcastilloc@inah.gob.mx

Subdirectora Técnica de la Zona Arqueológica de Teotihuacan
Mtra. Verónica Ortega Cabrera
Correo electrónico: veronica_ortega@inah.gob.mx

Subdirector Administrativo de la Zona Arqueológica de Teotihuacan
Lic. Enrique Heredia Coronel
Correo electrónico: enrique_heredia@inah.gob.mx

Jefa del Departamento de Museos y Servicios Educativos
Arqlga. Elba Estrada Hernández
Correo electrónico: elba_estrada@inah.gob.mx


Centro INAH Estado de México
Teléfonos: 01(722) 215 - 8569 / 01 (722) 215 - 7080 / 01(722) 214 - 6654 / 01 (722) 213 - 9581. Extensiones: 198000 / 198001.




Orígenes de su nombre

El nombre Teotenango se encuentra citado en diversas fuentes históricas del siglo XVI, tales como la Matrícula de Tributos y el Códice Mendocino, además de múltiples citas en relatos hechos por los cronistas españoles; entre éstos destaca la Relación de Teotenango, en la cual se dice: “… a los trece capítulos dijeron que el dicho pueblo se llama Teotenango por el cerro pedregoso que tiene, con albarradas de piedra donde solía estar y las tenía hechas para su defensa…”.

Teotenango es una voz náhuatl, con la cual se identificaba a esta antigua ciudad; este vocablo, seguramente aplicado a ésta por los aztecas durante la ocupación de la ciudad, se deriva de Téotl (sagrado, dios, divino); de tenamitl (muralla, cerco, albarrada) y de co, (indicativo de lugar); es decir, puede traducirse como “ En el lugar de la muralla sagrada o divina” y se representa por un glifo en el cual se ve en la parte inferior medio disco solar, sobre el cual se representan tres porciones de muralla.

En Teotenango se tiene al menos la presencia de otro grupo: los matlatzincas, los más importantes que se asentaron en este lugar, quienes debieron utilizar un nombre particular para referirse a Teotenango en su propia lengua; sin embargo, debido a la importante penetración cultural a que fueron sometidos por el imperio azteca, este término se ha perdido.

A la llegada de los españoles que conquistaron el antiguo valle de Matlatzinco, el nombre de la ciudad antigua de Teotenango se conservó, ya que al momento de la fundación de la población actual de Tenango del Valle, ésta fue bautizada con el nombre de Villa de Teutenanco, manifestándose en este vocablo una de las tantas corrupciones fonéticas de los términos en lengua náhuatl que hicieron los recién llegados.

Sin embargo, la modificación más importante hecha por los españoles al nombre original de esta antigua cuidad se presenta años más tarde, cuando el vocablo original Teotenango es mutilado suprimiendo de él el prefijo Teo (sagrado) para dejarlo en Tenango, tomando así su denominación actual la cabecera municipal: Tenango de Valle.

Importancia 

Se considera que los primeros grupos que se asentaron en el valle de Toluca, así como en las cercanías de Teotenango, fueron de raigambre otomiana y estuvieron presentes en el paraje llamado Ojo de Agua, en la parte baja del cerro Tetépetl; la presencia de los teotihuacanos, quienes llegaron como emigrantes a esta zona del valle de Matlatzinco, influyó en las costumbres y vida cotidiana de los pobladores originales hacia el año 600-700 d.C.

Del primer grupo de habitantes que se asentó propiamente en Teotenango se conoce poco y se les ha asignado el nombre de teotenancas, por el hecho de considerarlos los fundadores de esta ciudad.

Sin embargo, el principal grupo que pobló prácticamente todo el valle fue el de los matlatzincas, (“los que hacen redes”), llamados así por los aztecas aludiendo al amplio uso que hacían de la red; aunque la denominación de los matlatzincas dentro de su mismo grupo era nepintatahui, que significa “gente del maíz”, lo cual evidencia la actividad agrícola a que se dedicaban.

Dentro de la zona de Teotenango se tiene también la presencia del grupo azteca o mexica en lo que constituyó la última etapa de ocupación de este lugar, en la época prehispánica.


Historia Cultural del Sitio

Los antecedentes de ocupación poblacional de Teotenango, como se ha mencionado, se han identificado en un sitio aledaño conocido como Ojo de Agua, donde se estableció un grupo de estirpe otomiana (650 – 750 d.C.), quienes más tarde recibieron la influencia de grupos emigrantes de Teotihuacán, los cuales aportaron diversos elementos culturales (arquitectura, escultura, alfarería, etcétera).

La ocupación de la zona arqueológica de Teotenango se inicia con un grupo conocido como teotenancas quienes fueron el centro cívico y religioso. Este grupo permanece con el control de la ciudad hasta 1200 d.C., ya que para estas fechas la ciudad se ve invadida por un grupo de chichimecas - matlatzincas, quienes conquistaron a los teotenancas, y construyen además importantes obras de carácter defensivo para la ciudad. Este grupo de invasores conserva el control de la ciudad amurallada hasta 1474 – 1476, cuando se presenta la expansión militarista de los aztecas, quienes al mando de Axayácatl someten a los pueblos del valle de Matlatzinco, entre los cuales se encontraba Teotenango; como consecuencia de esta conquista, sobreviene una ocupación de la mayor parte del valle de Toluca por los aztecas, quienes establecen en Teotenango una guarnición militar, dando lugar al último periodo de ocupación, que dura hasta la llegada de los españoles a la zona.

Arquitectura

El desarrollo arquitectónico de Teotenango se relaciona estrechamente en sus orígenes con los estilos de construcción teotihuacanos, ya que en Ojo de Agua se tiene elemento arquitectónicos contemporáneos con los últimos periodos de ocupación en Teotihuacán, consistentes en habitaciones rectangulares construidas a partir de muros de talud y verticales.


Dentro de la zona arqueológica se cuenta con diversos elementos arquitectónicos que marcan las características básicas constructivas. Así, por el hecho de encontrarse la ciudad ubicada sobre una meseta lávica el terreno fue poco favorable para la construcción, por lo que se hizo necesario que antes de iniciar las edificaciones monumentales el terreno se acondicionara mediante muros de contención y amplios rellenos para nivelar la superficie y así poder obtener espacios adecuados para erigir edificios. Esta nivelación del terreno dio como resultado plazas cuadrangulares construidas con desniveles de varios metros, sobre las cuales se ubicaron edificios piramidales y plataformas habitacionales.

El estilo constructivo de las primeras etapas de ocupación del sitio (hasta 900 d.C.) tiene fuertes reminiscencias del estilo clásico teotihuacano, muros en talud sobre los cuales se desplanta un muro vertical a manera de tablero o cornisa; existe en este periodo una amplia tendencia a la construcción de espacios habitacionales, teniendo como principal material de construcción al adobe, aunque se construyen también basamentos con piedra cortada.

Hacia 900 y hasta 1162 se observa el mayor auge constructivo del centro ceremonial del sistema del norte (sector hasta ahora explorado), durante el que se presentan algunos cambios arquitectónicos en las estructuras hasta entonces existentes, además de construirse nuevos cimientos. Los edificios de este periodo se distinguen principalmente por basamentos piramidales para templos, los cuales de manera general se caracterizan por contar con amplias escalinatas flanqueadas por alfardas; se cuenta también con plataformas que pudieron tener uso habitacional, a este periodo pertenece también el Juego de Pelota y algunos conjuntos habitacionales.

Durante el periodo de 1162 a 1476 d.C. Teotenango sufre diversas modificaciones en sus tendencias arquitectónicas, adicionándose nuevos elementos a los diferentes conjuntos hasta ese momento existentes dentro de la ciudad, a manera de ampliaciones de las construcciones originales; asimismo se edifican obras de carácter defensivo, como la muralla.

En el último periodo de ocupación 1474 – 1476 hasta 1550, se hace evidente la influencia de los aztecas en el estilo arquitectónico de la ciudad. Para el sistema del norte, esta influencia se aprecia claramente en la estructura 1C, la cual cuenta con las esquinas del lado norte redondeadas, así como un angosta escalera empotrada en el muro del lado oeste, la cual conduce a la parte alta de la estructura donde se encontraba una serie de habitaciones.

Época colonial

La ciudad antigua de Teotenango permaneció ocupada hasta bien entrada la época colonial, según se desprende de un documento de esa época: La relación de Teutenango, en el cual se describe la ciudad y se aportan datos de diversa índole, por los que sabemos que hacia 1550, la zona permanecía copada aún por pobladores tanto matlatzincas como aztecas, quienes fueron más tarde obligados a abandonar el lugar para poblar la Villa colonial de Teutenanco, más tarde conocida como Villa de Tenango, al omitirse  de su nombre del prefijo Téotl.

El documento citado anteriormente fue elaborado como parte de la ordenanza real en que se solicitaba a los gobernadores, corregidores o alcaldes de los principales pueblos de la Nueva España hicieran una relación escrita en la cual contestaran una serie de 50 preguntas de interés para el rey de España, en relación con las cosas más importantes de una determinada población.


Para el caso de Teotenango, la relación fue elaborada a los doce días del mes de marzo de 1582 por el entonces corregidor del pueblo de “Teotenango”, Francisco Dávila, quien contestó el cuestionario enviado desde España auxiliado por cinco ancianos avecindados en la Villa de Tenango, uno de nombre “Pedro de Talavera, mestizo, hombre de más de cincuenta años y  que ha que vive en este dicho pueblo más de treinta años”; el segundo de los informantes, fue “Don Juan de los Ángeles, indio gobernador de este dicho pueblo y natural del, que es hombre de más de cincuenta e cinco años” (ídem). Los otros tres restantes fueron indígenas habitantes del pueblo de Teotenango, sus nombres son: “Don Pedro Elías y Toribio Hernández, e Bernaldino de Guzmán, indios alcaldes y regidores, e naturales de este dicho pueblo, y hombres de edad de cincuenta años” (ídem).

El mandato para elaborar esta relación indicaba que se debía hacer una “pintura” (dibujo o mapa) en la cual se representaran los principales poblados relacionados con el pueblo en cuestión por lo que la relación de Teotenango incluye un dibujo elaborado en papel europeo en el que se puede identificar una serie de lugares cuyos nombres corresponden con poblaciones actuales que se encuentran en las inmediaciones de Tenango del Valle.

De esta manera, el primer pueblo que se representa en la parte superior del mapa tiene escrito en español antiguo “San Miguel sujeto a Tenango”; en la esquina superior derecha se encuentra otra población con la leyenda “San Mateo sujeto a Tenango” e inmediatamente debajo de éste se encuentra la representación de otro pueblo con la leyenda “San Francisco sujeto a Tenango”.

Entre los pueblos antes mencionados se encuentra la representación del cerro en donde se encuentra localizada la zona arqueológica, y prácticamente en todo su perímetro se encuentran representadas porciones de murallas escalonadas que lo rodean; en la parte central del Tetépetl  se aprecia una iglesia y junto a ésta una leyenda que dice “Este es el peñol donde solía estar el pueblo.” La parte central de la pintura presenta la traza urbana de la villa colonial de Teotenango, así como las principales construcciones que se encontraban en el año de 1582.

Destaca al centro la iglesia, que corresponde a la parroquia principal del actual Tenango del Valle, al frente de ésta se encuentra la plaza y al centro de esta una pequeña estructura con la leyenda “La horca”. Junto a la representación del cerro se encuentran dos casas, la primera de las cuales dice “Casa del corregidor”,  a un lado de esta se encuentra “La Casa del Clérigo” y entre ambas se puede ver “La fuente”, que corresponde al manantial de San Pedro, el cual aún en nuestra época abastece de agua a la población de Tenango del Valle. En un extremo de la iglesia se encuentra la casa de la comunidad y junto a ésta un letrero que die “Este pueblo de Teutenango descendió del peñol a este llano y está por sus calles trazada como México”. Finalmente en la esquina inferior derecha se encuentra la representación de otra casa con la leyenda de “El matadero de novillos, carnicería”.


Cronología

La ocupación del lugar se inicia en el paraje conocido como Ojo de Agua, ubicado frente a la ladera norte del cerro Tetépetl, donde se encontraron evidencias de arquitectura y cerámica con influencia teotihuacana correspondientes al periodo I Agua de Teotenango (650 – 750 d. C.).

Durante el periodo II Tierra (750 – 900 d. C.) permanece la última ocupación del sitio Ojo de Agua, al tiempo que en la orilla norte del cerro se erigen las primeras construcciones, entre las cuales podemos mencionar al temazcal, los cuartos anexos a éste, las estructuras 2C y 3C, así como algunas subestructuras de los conjuntos A y C.

En el periodo III Viento (900 – 1162 d. C.), se construye la mayor parte de las estructuras visibles en el área explorada entre las que destacan el Juego de Pelota y la Estructura de la Serpiente.

Durante el periodo 4 Fuego (1162 – 1476 d. C.), se construye el conjunto anexo al basamento de la Serpiente y se realizan obras de carácter defensivo como la muralla, al tiempo que crece el asentamiento desplazándose hacia el sector sur del lugar, utilizándose como áreas habitacionales algunas de las estructuras visibles en el área explorada, entre ellas la cancha del Juego de Pelota, donde se construyen casas sobre el escombro de edificaciones anteriores.

La última etapa de construcción del sitio arqueológico ocurre durante el periodo 5 muerte (1474-1550 d.C.) y comprende desde la conquista de Teotenango por el grupo mexica hasta la fundación española de la Villa de Tenango, en la parte baja del cerro.

Descripción del sitio

El asentamiento prehispánico de Teotenango tiene una extensión aproximada de 2 kilómetros cuadrados; fue construido en la meseta de cerro Tetépetl (“Cerro de piedra”), ocupando principalmente su porción oriental.

Siendo el Tetépetl una elevación demasiado pedregosa, para poder establecer en él la antigua ciudad, la meseta de éste fue acondicionada por medio de rellenos artificiales y terrazas, que formaron una serie de conjuntos de estructuras arquitectónicas organizadas alrededor de plazas.

Dentro de éstas destaca la Plaza del Jaguar, que constituye el punto principal de acceso al centro ceremonial, a través de una escalinata que asciende por el lado norte de la plataforma principal.

En el primer cuerpo de esta plataforma, hacia el lado este de la escalinata se encuentra una roca que sobresale del muro de la estructura y que fue aprovechada para grabar en ella un bajorrelieve representando un jaguar, quedando integrada como parte del muro norte de este edificio.

Recorrido


Monolito del Jaguar

El bajorrelieve antes mencionado representa un jaguar sentado, que lleva un collar con medallón al cuello, y se encuentra en actitud de devorar una especie de flor o corazón. Hacia su lado izquierdo se puede observar la representación de la fecha ome tochtli (dos conejo), en tanto que el lado derecho, en otra porción de la roca saliente se encuentra grabada la fecha chiconahui calli (nueve casa) con un lazo o atadura de año.

El monolito en cuestión ha sido objeto de diversas interpretaciones con relación a su significado; al respecto Piña Chan dice “Algunos investigadores han interpretado dicho monolito como la representación de un eclipse, en donde el jaguar simbolizaría a la Luna (por la tibia humana de su muslo) o tal vez a la Tierra comiéndose al Sol (flor o corazón, alimento divino), el cual ocurriría en la fecha 2 Tochtli 9 Calli del calendario mexica; pero como en esa fecha mexica no hubo ningún eclipse y los jeroglíficos se parecen más a los de Xochicalco, en caso de que el monolito representara un eclipse éste ocurrirá en tiempos más antiguos.

Según Piña (1975) “Por tratarse de tiempos más antiguos y porque el estilo de los jeroglíficos y figura del jaguar no son mexicas, creemos que puede tener otra explicación; y así pensamos que la escultura conmemora el inicio de una nueva etapa histórica, la de los teotenancas que se relacionaban con el Quinto Sol, creados por Quetzalcóatl. En este sentido el lazo o atadura del jeroglífico 9 Calli marca el fin de un ciclo (atado de año) y comienzo de otro; el jaguar comiendo al Sol simbolizaría que la Tierra se estanca al desaparecer dicho astro y se iniciaría una nueva humanidad, la de los teotenancas o Eztlapictin que introdujeron el culto a Quetzalcóatl.”


El Juego de Pelota

En Teotenango puede observarse el conjunto del Juego de Pelota. De tipo cerrado y hundido, con planta en forma de I, está formado por la cancha o pasillo central que se limita por banquetas inclinadas y muros verticales a ambos lados, en cuya parte medida y central se encontraban los anillos de piedra; así como por dos pasillos laterales o cabezales en los extremos oriente y poniente.

El Temazcal 

En la esquina oriente del Juego de Pelota se pueden observar los restos de una construcción típica del México prehispánico, conocida como temazcal, que era una especie de baño de vapor que se utilizaba con fines curativos o de purificación ritual. En el hueco central que se encuentra en el piso se calentaban las piedras, mismas que se rociaban con agua, para producir el vapor; del centro hacia la entrada corre un canal de desagüe que permitía la salida del agua.

Probablemente esta estructura haya tenido muros de adobe, piso de lodo compactado y techo de tejamanil, colocado sobre morillos.

El temazcal es un elemento arquitectónico que pertenece a una etapa de ocupación anterior a la construcción del Juego de Pelota, por lo que fue parcialmente destruido cuando se rellenó el terreno para la construcción de éste.

En el área aledaña se pueden observar varias subestructuras (elementos arquitectónicos de época anterior al Juego de Pelota), la mayor parte de éstas corresponden a habitaciones de la primera etapa de ocupación de este lugar.

Estructura de la Serpiente

En el sector poniente del área explorada se encuentra la estructura 2D, conocida comúnmente como Estructura de la Serpiente, ya que en el lado norte de su primer cuerpo se encuentra una roca saliente que fue grabada con un relieve que representa la cabeza de una serpiente, que por su posición pareciera salir del interior de la pirámide.

Esta estructura es la mayor de Teotenango, ya que mide 120 metros de largo por 40 de ancho y está formada por tres secciones a diferentes niveles.

Calle de la Rana

Hacia el lado noroeste de la Estructura de la Serpiente se encuentra un espacio libre situado a nivel más bajo que las estructuras aledañas, mediante el que se permitirá el acceso a la Plaza de la Serpiente, su nombre se debe a una escultura que se encuentra tallada en una roca del cerro que aflora en dicha calle y que tiene el aspecto de una rana.

En tiempos de los matlatzincas esta calle fue modificada con una serie de albarradas transversales que formaron fosos defensivos.

La Muralla

El primer periodo de ocupación de Teotenango estuvo representado por el grupo de teotenanca, entre 900 y 1200 d.C., pero a la llegada del grupo matlatzinca, el sitio fue modificado dándole características militaristas ya que se construyeron obras de carácter defensivo. Por esto en el lado oeste del sitio se construyó una muralla con paredes hasta de 10 metros de altura y 1.50 metros de ancho a base de piedra sin mortero, a manera de albarrada y siguiendo los accidentes topográficos del terreno.

Esta muralla cubre todo el lado poniente de la ciudad y parte de norte a sur, teniendo aproximadamente 2 kilómetros de longitud.

Horario

Martes a domingo de 10 a 17 horas.

Contactos

Subdirección de  Rescate y Conservación  del Instituto Mexiquense de Cultura
Calle Pedro Ascencio 103, Col. Centro,  Toluca,  Estado de México.

Teléfono: (01) (722) 214 – 6300.

Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Teotenango
Dr. Román Piña Chan.

Teléfono: (01) (717)144 -1344.




Importancia

Se considera a Tenayuca la primera capital de los chichimecas en la Cuenca de México, su nombre significa “Lugar Amurallado”, cuenta con una fosa arqueológica que se cruza por un puente peatonal interior.

Descripción del sitio

La Zona Arqueológica Tenayuca I y II cuenta con un museo de sitio llamado Xólotl  en el que se exhiben piezas arqueológicas representativas del lugar, así como también se encuentra el sitio arqueológico de Tenayuca I y II.


Acceso

Este sitio arqueológico se ubica a  10 kilómetros al noroeste de la ciudad de México y se llega por el eje central Lázaro Cárdenas, hasta el final donde se encuentra el pueblo de Tenayuca, muy cerca de Tenayuca I se encuentra Tenayuca II.

Servicios disponibles en la Zona Arqueológica Tenayuca I y II

En la zona arqueológica hay taquilla, sanitarios, guardarropa y también se realizan visitas guiadas previa cita con el Centro INAH Estado de México.

Horario

Martes  a domingo de 10 a 17 horas.

Costo de acceso

Entrada general: 50 pesos.

Contacto

Arqueólogo  Responsable de la Zona Arqueológica Tenayuca I y II
Arqlgo. Francisco Osorio Dávila

Correos electrónicos: cinah_edomex@inah.gob.mx  /  jorge_valencia@inah.gob.mx

Teléfonos: 01 (722) 215 – 7080 / 01 (722) 215 – 8569 / 01 (722) 213 – 9581. Ext. 198031.

lunes, 27 de febrero de 2017



Antecedentes Históricos e Investigación del Sitio

Las fuentes históricas hacen referencia a Ixtapan como productor de sal; el nombre mismo del sitio en náhuatl (Iztatl:sal y  pan:lugar “Lugar donde hay sal”) alude a este hecho y destaca la importancia que la explotación de este recurso natural tenía desde época prehispánica.  Las primeras excavaciones arqueológicas en el lugar se llevaron a cabo en el año 1985  y  se concentraron en el área alrededor de un elemento conocido como  "LA MAQUETA", un afloramiento rocoso   en   donde   los   antiguos   pobladores  labraron  una  serie  de elementos arquitectónicos como plazas, escaleras, etc.

A partir de 1991, el Instituto Mexiquense de Cultura inicia el “Proyecto Arqueológico San Miguel Ixtapan”, que tiene como objetivo primordial la investigación y salvaguarda del patrimonio arqueológico de esta importante región.


Cronología

Se han  detectado 4  etapas de  ocupación; la primera corresponde al período conocido como Clásico (500 a 750 d.C.). La segunda corresponde  al  Epiclásico  (750 a 900 d.C.) que es el momento de mayor auge del sitio y  las últimas  fases  de  ocupación son del Posclásico Temprano (900 a 1200 d.C.) para finalmente tener una ocupación  Mexica  en  el  lugar (1200 a  1521). Es importante señalar que se han recuperado figurillas que corresponden al Preclásico o Formativo (1500 a.C. a 200 d.C.), sin embargo, no se pueden  ubicar  claramente dentro de un contexto arqueológico. 

En el año de 1995 fue inaugurado un museo de sitio, en donde se exhiben todas las piezas recuperadas durante las diferentes exploraciones arqueológicas. El acervo se muestra en orden cronológico y de acuerdo al tipo de material en el que fueron manufacturados.

Descripción del sitio

Las  estructuras  que  conforman  el  asentamiento  prehispánico son las siguientes:


Juego de Pelota y Plataforma Uno
El “Juego de Pelota” presenta un campo con planta en forma de “I” latina o doble “T”, orientado en sentido este-oeste.  Sus medidas aproximadas  son  de 50 metros de largo por 7.50 metros de ancho para el área de la cancha y en los  cabezales cuenta con 15 por 7.8 metros. Hacia el costado  sur de esta estructura, se encuentra adosada la “Plataforma Uno”, en donde fueron recuperados una gran cantidad de entierros humanos acompañados con ricas ofrendas.

Montículo Uno

Sólo pudo ser  explorado parcialmente  debido a la presencia de un gran árbol de tamarindo; en su lado oriente presenta  restos  de  un   aplanado  de  estuco con pigmento rojo y  al poniente  tiene una pequeña  escalera remetida que conduce hacia la parte superior.


Montículo Dos 

Tiene tres cuerpos superpuestos; la parte superior del tercer cuerpo cuenta con una serie de cuartos, a los cuales se llega por  una   escalera   delimitada   con   alfardas   y   que   probablemente eran de uso habitacional-ceremonial. 

Hacia otra sección de este edificio, se localizan dos pequeñas habitaciones: una de ellas es conocida como “Recinto de las Esculturas”   ya que  durante  su exploración  se  recuperaron   una gran cantidad de figurillas   manufacturadas en basalto y piedra verde. Y la otra es llamada “Recinto de la Banqueta”. En esta misma sección se encuentra el “Patio Hundido” con planta rectangular y dos escaleras, una de las cuales conserva restos del estuco que la cubría y se ubica al frente del “Recinto de las Esculturas.”  

Hacia el sector norte de este montículo, se localizan unas escaleras monumentales hechas con grandes bloques de basalto que conducen a una especie de patio exterior delimitado  por  un  muro  bajo. Asimismo es posible apreciar  el  sistema  de  drenaje con el que cuenta la estructura  y un pequeño nicho con una escultura que representa a Tláloc cubierta de estuco.

Acceso

El sitio se localiza en la región sur del Estado de México a 115 kilómetros aprox. de la ciudad de Toluca por la carretera federal 134. Está ubicado a 15 kilómetros de la cabecera municipal de Tejupilco, por la carretera estatal No. 8 que conduce hacia la población de Amatepec. 

Horario

Martes a domingo de 10 a 17 horas. 

Sitio web y redes sociales

Página web: www.edomex.gob.mx 

Contactos

Subdirección de  Rescate y Conservación  del Instituto Mexiquense de Cultura
Calle Pedro Ascencio 103, Col. Centro,  Toluca,  Estado de México. 

Teléfono: (01) (722) 214 – 6300. 

Teléfono del Museo Arqueológico en la comunidad San Miguel Ixtapan: (01) (724) 269 – 4227.