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jueves, 28 de marzo de 2019

El Teatro Hinojosa resalta por sus características, de la época porfiriana y de estilo isabelino



El Teatro Hinojosa, ubicado en la cabecera municipal de Jerez, Zacatecas, corona los edificios históricos del municipio. La Calle del Reloj alberga uno de los teatros más hermosos no sólo de Zacatecas, sino de México.

En la tierra del poeta Ramón López Velarde sobresale de entre las copas de los árboles del provinciano jardín Miguel Hidalgo el Teatro Hinojosa, que ha sido testigo de innumerables hechos que han ocurrido a su alrededor. Lo que ahora es el teatro ha fungido como cuartel militar, sala de cine, escuela, biblioteca pública y auditorio de reuniones.

La historia del edificio comienza a finales del siglo XX, cuando José María Hinojosa promovió su edificación. En el año de 1871 comenzó la construcción del teatro, misma que concluyó en 1890, aunque se inauguró antes de estar completamente terminado.

El Teatro Hinojosa resalta por sus características, de la época porfiriana y de estilo isabelino; su acústica y resonancia hacen que los eventos que se presentan en el inmueble se aprecien mejor por los espectadores.

No se sabe quién ideó la perfecta acústica con la que cuenta el teatro, aún existe bajo el escenario una fosa hidroacústica, que permitía -mediante el llenado o vaciado de agua- aumentar o bajar el volumen de la voz de los actores.

El escenario tiene forma de herradura, y en su arquitectura se puede observar la mano de obra de los albañiles de la época, que donaron un día de su trabajo para poder terminar el teatro.

Tiene capacidad para 469 espectadores en las localidades de galerías, palcos, platea y luneta. El teatro no cuenta con butacas, sino con sillas muy al estilo de la época en la que fue construido.

martes, 11 de abril de 2017


Significado

El término hace referencia a los restos quemados encontrados en el lugar al extraer piedra para la construcción de la hacienda.


Importancia cultural

Los antiguos habitantes de La Quemada se establecieron en el Valle de Malpaso, actual territorio del municipio de Villanueva al centro sur del Estado de Zacatecas. La ocupación prehispánica se presentó entre los años 350/400 al 1150 de nuestra era, teniendo su máximo apogeo entre el 600 al 850 d.C. Convirtiéndose en un centro rector que logró concentrar en su entorno 220 asentamientos con funciones y tamaños distintos. La Quemada representa el asentamiento monumental más relevante en el centro norte de México por su arquitectura. En el lugar existe un gran salón de Columnas con su plaza, una cancha para el juego de pelota grande en forma tradicional de “I”, y un basamento piramidal denominada pirámide Votiva. El resto del cerro fue adecuado con grande terrazas para nivelar y construir varias plazas y grande salones. La red de calzadas prehispánicas que comunica con los asentamientos menores a su alrededor es una manifestación de su poder y control, por las cuales circulaban los tributos y recursos que sostenía a la población así como las procesiones para honrar a sus deidades.


Acceso

La zona arqueológica de La Quemada se localiza 56 kilómetros al sur de la ciudad de Zacatecas. Partiendo de la ciudad capital se toma la carretera federal 54, México-Guadalajara, rumbo a la población de Villanueva, se continúa sobre la carretera en el crucero Zacatecas-Villanueva-Jerez, pasando posteriormente por la comunidad de Felipe Ángeles. Sobre la carretera Zacatecas a Villanueva se encuentra el entronque de La Quemada (Se anuncia como Ruinas de Chicomoztoc). De este crucero de ingresa a 2.500 kilómetros para encontrar la caseta de ingreso a la zona arqueológica.


Servicios disponibles

La zona arqueológica cuenta con estacionamiento, sanitarios, el Museo Arqueológico de La Quemada (Administrado por el Gobierno del Estado de Zacatecas), una unidad de servicios al visitante y guías de turistas gratuitos denominados “Tenanches”.

Horarios

Lunes a domingo, de 9 a 18 horas. 

Costo de acceso

Entrada general: 55 pesos.

Contacto

Mtro. Carlos Alberto Torreblanca Padilla.
Coordinador de la Zona de Monumentos Arqueológicos La Quemada.

Recomendaciones

Usar sombrero, ropa y calzado adecuado para poder acceder el cerro, ya que el recorrido es amplio y existen escalinatas pronunciadas.

Sitio web

Facebook: https://www.facebook.com/laquemada.zonaarqueologica 
Correo: laquemada_zacatecas@inah.gob.mx

Orígenes de su nombre

La Zona Arqueológica Las Ventanas debe su nombre a las ventanas de la casa acantilado que se encuentra en la parte superior del sitio.

Localización

La Zona Arqueológica Las Ventanas se localiza en el Sur del estado en el desagüe del Valle de Malpaso y Juchipila muy cercano al actual estado de Jalisco y a sólo a 175 kilómetros del sitio de La Quemada. 

Importancia 

Los trabajos arqueológicos han permitido caracterizar al sitio como el más grande desarrollo cultural del Cañón de Juchipila ya que comprende un centro cívico-ceremonial con arquitectura residencial, el cual fue ocupado por lo menos en las etapas más tardías por parte de grupos de habla náhuatl y que según las fuentes etnohistóricas serían los Caxcanes. Grupo que libro una serie de batallas en el siglo XVI hasta su derrota final en la Guerra del Mixtón fundamental entre 1540-41. Pruebas de radiocarbono han dado rangos de fechas que sugieren que la ocupación comenzó en el sitio por lo menos desde el siglo primero d.C.  Sin embargo, la mayor ocupación del sitio se da durante el Epiclásico (600-1200 d.C.) y su florecimiento en el Postclásico (1200-1531 dC.).


Historia del sitio 

Las visitas a este sitio por parte de investigadores han sido múltiples pero no hubo suficiente interés en el sitio sino hasta finales de la década de los ochenta y principios de los noventa. Hrdlicka realizó investigaciones y excavaciones en áreas muy cercanas, e inclusive visitó esta zona arqueológica en 1898 y 1902, sin interesarse mucho por el sitio (Hrdlicka 1903). Otros investigadores (Lumholtz 1902, Isabel Kelley 1948, Margáin 1944), estuvieron trabajando o visitando zonas aledañas pero no dieron mayor atención a esta zona arqueológica. Charles Kelley estuvo también por la zona cuando trabajo en el sitio de Totoate en el cañón de Bolaños entre 1960 y 1963, llegando a visitar Las Ventanas, más su interés en ese momento estaba enfocado en la porción más Sureña. En 1984, Phil Weigand hace una prospección del sitio y hace una primera clasificación del material en superficie del sitio y del valle de Juchipila (Weigand 1985).

En 1987, el arqueólogo Manfred Reinhold lleva acabo el registro y la poligonal de protección de Este sitio. Posteriormente, la arqueóloga estadounidense de la Universidad de Tulane, Elizabeth Mozzillo, presentó ante el Consejo de Arqueología una propuesta de investigación en 1988, la cual fue aceptada y la que le permitió realizar sus actividades de investigación durante tres años (Oficios 401-7/083, 038, y 401-36-374-90). Los trabajos que la arqueóloga Oster realizó consistieron en hacer un mapa general del sitio y de las estructuras (trabajo que fue hecho por la Secretaria de Obras del Estado de Zacatecas), colecta de material en superficie, excavación de pozos de sondeo, y toma de muestras para pruebas de C14. Posteriormente, el arqueólogo Peter Jiménez (en 1985) y la arqueóloga Baudelina García (1994 y 1996), dieron atención a llamados de denuncias hechas por el municipio sobre posibles trabajos ilegales hechos en la zona y lograron que el municipio proporcionara vigilantes para resguardar el área. 

En 2002 el arqlgo. Nicolas Caretta inició una gran prospección del sitio logrando topografiar y hacer levantamientos de la parte central del sitio. Con esta información realizó sondeos en la mayor parte del área central. Este trabajo continuó en varias temporadas de campo, en 2009 el proyecto quedo a cargo del arqlgo. Armando Nicolau quien realizó principalmente labores de mantenimiento hasta 2010.

Descripción del sitio

El sitio se encuentra ubicado frente al actual poblado de El Remolino, donde también hubo asentamientos (además de materiales) que formaban parte del mismo sitio, y que ahora se encuentran bajo los cimientos del actual poblado según lo reportado por la arqueóloga Baudelina García (1994 y 1996). 
La orografía, el suelo, la altura, el clima y la presencia de agua permanente que corre en el Río Juchipila, han hecho de Este desagüe un área propicia para el asentamiento de grupos humanos. El Río Juchipila se encuentra en la porción Sur del actual estado de Zacatecas en un cañón profundo que corre de Norte a Sur después de su entronque con el Río Mezquital y posteriormente se une al Río Lerma Santiago. El valle de Juchipila esta flanqueado por dos sierras montañosas, las Sierra de Morones, la cual forma una barrera entre el valle de Tlaltenango y la Sierra de Nochistlán hacia el lado Este, lo que a su vez separa el valle de Juchipila de la región conocida ahora como los Altos de Jalisco. 

Estas sierras tienen alcanzan una altura máxima de 2,800msnm en la parte Norte del valle. La parte baja del valle se encuentra a escasos 900msnm por abajo de las sierras y el Río Juchipila pierde altura en su extremo Norte a la altura de la presa Chique (1700msnm) hasta su confluencia con el Río Santiago (1000msnm). El valle de Juchipila forma un corredor hacia la Cuenca del Lerma-Santiago y por tanto al occidente de México. Este valle sumamente fértil constituye una de las regiones clave no sólo para el entendimiento de las ocupaciones sedentarias en el estado de Zacatecas sino también en la dinámica cultural de la frontera Norte durante el período Clásico y Posclásico. 

De acuerdo a los trabajos desarrollados por el arqlgo. Nicolas Caretta La distribución mayor del sitio es en su eje Norte-Sur y la menor de Este-Oeste. Las estructuras principales se ubican en la parte central casi de manera equidistante. 

Plataformas

Se han detectado 9 estructuras de características similares. Espacios abiertos de limitados por muros y estructuras, en su superficie se ha localizado una gran cantidad de materiales arqueológicos y se supone que en ellas se realizaban actividades cívico-religiosas.

Montículos

Estas estructuras son elevaciones artificiales de diferentes tamaños y formas, algunas aparentemente de forma circular, que se sobreponen a las plataformas. Se han detectado 25 montículos.

Estructuras piramidales


La gran pirámide

 Sin duda, el montículo de mayor tamaño en el sitio, sus dimensiones son de 30.48 por 32 metros, con un área superficial de 975.36 metros cuadrados. Se encuentra sobre la cota de los 1439.29msnm y tiene una altura de 5.59 metros sobre el nivel del suelo. Los restos visibles desde la superficie dan la apariencia de una estructura piramidal que en la cima contaba con una estructura cuadrangular. En la cara E se localiza de inmediato el desfiladero desde el cual se tiene vista al valle, en dirección a la sierra de Nochistlán, desde este punto es perfectamente visible la comunidad de El Remolino, además de Juchipila al NE. Varios metros abajo del acantilado y sobre la cara este del cerro se ubica la casa acantilado conocida como Las Ventanas.  Al Oeste se encuentra el Patio Central.

Juego de Pelota

Elementos arquitectónicos  que se ubican en la parte baja de la ladera Sur del cerro, la alineación de montículos da la apariencia del cabezal de un juego de pelota. De hecho la parte más clara es la que se encuentra cercana a la Estructura 9 donde se puede apreciar ligeramente la forma del cabezal con forma de “I” latina. La ubicación aproximada del centro de esta estructura en coordenadas UTM es N2364011 y E693688. Su largo aproximado es de 60m y su ancho es de 40 metros.  Los muros de dos de los montículos que conforman la parte del cabezal están bien delimitados y alcanzan una altura de más de un metro que permiten que sea fácil de distinguir. Las piedras que se utilizaron para su construcción son rocas basálticas, riolitas y algunas rocas calizas de formas muy irregulares. 

Patios

Patio 1

Se encuentra en la parte que se ha considerado como la principal en la cima del sitio que delimita la parte central, sus coordenadas centrales son E693394.04 y N2364230.88. Tiene un área aproximada de 724.43 metros cuadrados y una elevación de 1433.50 msnm.

Terrazas

En la ladera Sur del cerro se encuentran una serie de terrazas  se trata de un grupo de 12 terrazas casi homogéneas en longitud, pero que varían en la anchura que se da entre unas y otras.

Casa acantilado


Es el elemento más conocido de esta zona arqueológica la llamada casa acantilado conocida como Las Ventanas, nombre del cual el sitio toma su nombre y la cual es mencionada en fuentes históricas del siglo XVI. Esta casa acantilado es hasta el momento la más Sureña dentro de la tradición de edificios de este tipo de construcción, que encontramos desde el Suroeste Estadounidense, continuando por Chihuahua y Durango. 

De hecho, el sistema constructivo es similar al que encontramos es estas otras zonas, además de su apariencia, aunque el tamaño de esta sea muy pequeño a comparación de las que podríamos encontrar en Chihuahua por  ejemplo. Se ha mencionado que por sus características este punto era utilizado como puesto de vigilancia, sin embargo también pudo haber tenido otra función. 

 El acceso a este edificio es por la cara Este del cerro por la vereda principal que da inicio unos 150 metros antes del cementerio municipal. En el camino de acceso a este edificio se puede ver mucho material arqueológico que ha sido arrastrado desde la cima del cerro, además de rocas riolíticas y basálticas de todos tamaños. Ya a unos metros antes de llegar es necesario subir por una pared inclinada de unos 2 metros de altura, hasta el terraplén desde donde se accede para llegar a la parte baja de la roca madre que aflora y que forma la base de donde arranca el muro de la fachada. 

Este edificio se encuentra en un abrigo rocoso en el acantilado a unos 40 metros debajo de la cima que ve hacia el valle adaptando el contorno del muro de la fachada al contorno del espacio que forma el mismo abrigo. 

El muro tiene una dirección SW-NE y mide 11.37 metros de largo por 3.67 metros de altura aproximadamente (hay unas partes más bajas que tiene una altura de 3.00 en promedio). El muro principal que forma la fachada está construido con rocas riolíticas y basálticas algunas trabajadas y otras de formas irregulares unidas por medio de argamasa de arcillas y pastos. El grosor promedio de los muros oscila entre los 40 y 49 centímetros dependiendo de la sección. Las rocas del muro principal que forman la fachada del edificio están recubiertas de un enjarre (arcillas y pastos), aplanado (arcillas, cal y pastos) y franjas de pintura (pigmentos naturales, tierras naturales y cal). 

Tiene dos ventanas y las improntas de las maderas que alguna vez funcionaron como dinteles. Al menos en tres puntos se puede notar que esas improntas son de forma circular. Estos dinteles todavía se encontraban en su sitio hasta mediados de los ochenta. Las ventanas varían en sus medidas. La primera que se encuentra de derecha a izquierda es la más pequeña y mide 1.06 metros de altura, la parte baja es de 51 centímetros y la parte superior donde ha perdido los dinteles es de 1.11 metros.  La segunda ventana mide 1.65 metros, la parte baja del vano mide 65 centímetros y la parte superior mide 1.24 centímetros.  

El espacio al interior de este edificio es muy pequeño y no muestra ningún muro interno o división de áreas al interior. Al parecer existió un apisonado que ahora ha desaparecido, casi con seguridad, por la pérdida de la parte Norte del muro que cerraba toda la fachada, y sólo queda la impronta de lo que fue este apisonado marcado sobre la parte interna del muro. 

La profundidad máxima que alcanza este abrigo rocoso es de 3.52 metros y tiene un área total de unos 215.84 metros cuadrados. Hay tres orificios de forma cuadrangular que hacen pensar que funcionaron como respiraderos si es que adentro se realizó en algún momento quema de madera para fogatas. De hecho, el muro interior esta ennegrecido por el hollín resultado de la quema de madera u otro elemento. En promedio miden 37centímetros de alto por 20 centímetros de ancho y mantienen el grosor del muro. En la fachada hay una perforación en la parte Sur, así como la pérdida de la parte Norte, ambas resultado del vandalismo.  El aplanado y la pintura también han sufrido toda clase de destrucción y erosión. 

El acceso que en la actualidad tenían los visitantes era precisamente por la parte Norte donde ya no hay parte del muro, punto que además de acceso servía para que los visitantes arrancaran las piedras para llevarse un “recuerdo” del sitio. Esto no es de sorprendernos ya que es un edificio que ha sido reutilizado durante épocas prehispánicas hasta la fecha. 

De hecho, por ser el objeto de atracción del sitio no sólo ha sido lo que le dio nombre al sitio sino que también ha sido el punto de reunión de varias generaciones de visitantes locales que acostumbraban a reunirse en este sitio y pernoctar, haciendo fogatas y frecuentemente dañando la estructura. Al interior no fue encontrado ningún tipo de material arqueológico de tipo mueble, solamente existe mucho grafiti, al igual que en su exterior. 

Acceso

El sitio de Las Ventanas se encuentra a sólo ocho kilómetros de la cabecera municipal (Juchipila) por la carretera federal 54. Las ventanas de la casa acantilado ubicada en el sitio da nombre a esta zona arqueológica, estas ventanas son visibles desde la carretera. 

Si bien la parte más importante del sitio se encuentra ubicada sobre la cima del Cerro de Las Ventanas, de donde toma el nombre esta zona arqueológica (coordenadas E693386.82/N23642.30), el resto de las estructuras se encuentran dispersas en los cerros aledaños (Cerro Chihuahua, Pico del Pecho y Pico del Águila) y en las partes de pie de monte. El sitio tiene aproximadamente unas 119 ha de extensión lo que rebasa lo reportado en los primeros y únicos informes parciales entregados por Mozzillo (1989: 3).

Contacto

Arqlgo. Marco Antonio Santos Ramírez 
Teléfono Celular: 492-1451047

Aviso: La Zona Arqueológica Las Ventanas no está abierta al público. 

Significado

El nombre de esta zona arqueológica, proviene de su descubrimiento en los terrenos de un antiguo rancho denominado Alta Vista o Buena Vista, muy cerca del poblado minero Chalchihuites, del que adquirió su segundo nombre. A su vez, esta última palabra es un vocablo de origen náhuatl Chalchihuitl que significa piedra verde.


Importancia Cultural

Esta ciudad prehispánica constituyó un centro ceremonial y astronómico de la cultura Chalchihuites, misma que se extendió desde los años 200 al 1100 de nuestra era, por el noroeste del Estado de Zacatecas y el sur de Durango, sobre los valles aledaños al flanco oriental de la Sierra Madre Occidental. Los estudios arqueo-astronómicos en el sitio, indican que la ubicación de Alta Vista-Chalchihuites está asociada a su cercanía con el Trópico de Cáncer; así mismo se ha comprobado que la ciudad fue diseñada y edificada mediante una triangulación precisa en el paisaje, a partir de la Sierra de Chalchihuites: la cumbre del Picacho Pelón 11 km al este; el cerro Chapín 7 km al suroeste y la colina del Pedregoso ubicada 5 km., al noreste, permitiendo con ello observar el desplazamiento anual del sol y así anticipar los cambios de las estaciones en el transcurso del ciclo agrícola. En la cima del Cerro Chapín se encuentran dos petrograbados de círculos-cruces con cuentas calendáricas muy semejantes a los encontrados en la metrópoli de Teotihuacán y sus alrededores.


Acceso

Se accede por la Carretera Federal No. 45 hasta Sombrerete. A partir de esta población debe seguirse la carretera estatal que conduce a Jiménez Teúl (50 kilómetros); se llega así, a la población de Chalchihuites. Desde este punto es necesario trasladarse por una terracería con rumbo oeste por espacio de seis kilómetros, hasta pasar por la localidad de El Refugio, siguiendo adelante para cruzar el Río Colorado. El sitio se localiza un kilómetro más adelante.

Horario

Lunes a Domingo de 09:00 a 17:00 horas.

Costo de acceso

Entrada general: 40 pesos.

Contacto

Centro INAH Zacatecas 01 (492) 9 22 50 85 y 9 22 04 03